"El valor del oficio no se mide por títulos en la pared ni por creerse más que nadie. Se demuestra en la honestidad del trabajo bien hecho, en el respeto sagrado a la vida de cada compañero en faena y en la humildad de recordar que nunca se termina de aprender."
Mi camino en el mundo laboral nunca estuvo trazado sobre una alfombra roja. Como le ocurre a la inmensa mayoría de los técnicos y trabajadores de nuestro país, mi verdadera escuela de vida ha sido el esfuerzo diario y la necesidad real de ganarme el sueldo honradamente, enfrentando períodos de incertidumbre, contratos por faena y la inestabilidad propia de un mercado donde las oportunidades rara vez tocan dos veces a la puerta.
A lo largo de los años me tocó trabajar en rubros muy diversos: desde pequeños talleres, criaderos industriales y centros médicos, hasta las plantas y yacimientos más exigentes de la gran minería. En ocasiones, la falta de estabilidad me obligó a adaptarme con rapidez; en otras, fue mi propio carácter y la convicción intransable de no tolerar abusos laborales ni atropellos a la dignidad lo que me llevó a tomar mis herramientas, cerrar etapas y buscar nuevos horizontes, siempre con la frente en alto y la tranquilidad de actuar con rectitud.
Ese recorrido, que para algunos podría verse como difícil o marcado por la mala suerte de no haber contado con un puesto corporativo fijo, ha sido en realidad mi mayor riqueza profesional y humana. Me enseñó a ser un técnico todoterreno: capaz de interpretar un plano en el barro o bajo el sol del desierto, de solucionar problemas con ingenio y calma cuando las cosas fallan a medianoche, y sobre todo, a mirar a cada compañero de trabajo de igual a igual, porque conozco de cerca el frío del turno, el cansancio y el sacrificio de la familia que espera en casa.
Mi perfil combina la disciplina del oficio eléctrico tradicional con el análisis lógico de la informática y los sistemas de automatización industrial, respaldado por certificaciones oficiales y vocación pedagógica:
Donde nació el amor por los circuitos y el rigor técnico. La formación de base en talleres mecánicos y eléctricos que inculca el respeto absoluto por las herramientas, los materiales y las normas de seguridad.
La visión estructurada del software, bases de datos y algoritmos. Esta formación me permitió tender un puente natural entre la informática y el mundo de los PLC, SCADA, redes industriales y lazos de control.
Estudios superiores en Ingeniería de Ejecución NO TERMINADOS, orientados a máquinas eléctricas, sistemas de potencia, electrónica de control y diseño de procesos industriales de alta exigencia operacional.
Habilitación legal otorgada por la Superintendencia de Electricidad y Combustibles para proyectar, tramitar (TE-1) y certificar instalaciones eléctricas bajo la estricta aplicación de los Pliegos Técnicos RIC.
Diplomado en Docencia Universitaria que respalda mi convicción pedagógica: estructurar contenidos técnicos complejos de forma clara, amena y accesible para que las nuevas generaciones aprendan con seguridad y entusiasmo.
El conocimiento teórico cobra su verdadero sentido cuando se somete a las condiciones más rigurosas de la industria chilena: en faenas mineras a gran altura geográfica, bajo climas extremos, con turnos continuos y el imperativo de mantener la continuidad operacional sin poner jamás en riesgo la integridad humana.
Liderazgo de cuadrillas técnicas en terreno con enfoque colaborativo, coordinación de mantenciones preventivas y correctivas en salas eléctricas, subestaciones y plantas de procesos.
Diseño y puesta en marcha de lógica de control en autómatas programables, interfaces HMI y sistemas SCADA. Experiencia en salas de monitoreo de correas transportadoras (Minera Escondida) y control centralizado en salud (Clínica Red Salud Rancagua).
Calibración, conexionado y ajuste de transmisores de nivel, presión, flujo y densidad. Trabajos especializados en mantención y optimización de espesadores de relaves y concentrado en Minera El Teniente.
Mantenimiento en celdas de soldadura robotizada, equipos CNC instrumentados, también, la colaboración en proyectos tecnológicos orientados a la optimización de camiones de extracción minera (SmartCap CAEX).
El trabajo de terreno no se cuenta desde un escritorio: se vive en la faena, con el equipamiento de seguridad adecuado y el compromiso de responder ante cualquier desafío operacional:
Ninguna meta de producción, plazo ni apuro justifica arriesgar la vida de una persona. Toda intervención eléctrica debe planificarse y ejecutarse con las 5 reglas de oro y cero complacencia.
En una faena o en un taller nadie es más que nadie. Desde el ayudante que recién se pone los botines hasta el jefe de turno, todos merecemos un trato digno, justo y libre de abusos.
Guardarse el conocimiento con recelo debilita a la profesión. La verdadera maestría consiste en enseñar con generosidad para que los nuevos instaladores crezcan y eviten errores graves.
Durante muchos años viví en carne propia lo difícil que es encontrar información técnica clara, honesta y explicada en buen chileno; lo solitario que puede ser enfrentar una falla compleja sin apoyo; o la angustia de buscar trabajo en faena sin tener contactos ni intermediarios.
Por eso creé miguelfuenzalida.cl: un espacio gratuito y solidario donde cualquier colega, maestro o estudiante puede consultar los Pliegos Técnicos RIC de la SEC, utilizar calculadoras eléctricas en línea y acceder a nuestra bolsa de Datos de Trabajo para encontrar oportunidades reales de empleo protegiéndose contra estafas. Todo hecho a pulso y con el corazón puesto en la comunidad.